Autor: Ana María
Alcaraz Roca
ISBN Ed. Impresa: 9788415747963; abril 2016
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 496
ISBN Ed. Electrónica: 9788415747987
“Algo dentro de mí me aconsejaba: lucha, huye, sal de
este pantano, lame tus heridas al sol y toma cualquier senda; la que recorres
no sigue más allá, no te conducirá a ningún palacio habitado por un príncipe
que te hará feliz para siempre.”
SINOPSIS
Aventuras, viajes, romanticismo, oscuros secretos, todo
ello aderezado con una esmerada recreación histórica forman parte de esta
apasionante novela sobre los misterios del pasado y su influjo en el presente,
los secretos de familia y el proceso de la creación pictórica.
A finales del siglo XIX una joven de la alta sociedad
inglesa se enamora de un pintor de gran talento y escasa fortuna. Embarazada,
ha de huir hasta Mirabilia, una pequeña ciudad del sur de España para escapar a
un triste destino forjado por los prejuicios sociales. Allí le esperan nuevos
infortunios pues Fulgencio Conesa, quien la contrata como niñera, se enamora de
ella y ocasiona su perdición.
Todo esto y mucho más descubre Elena Guillén en los
diarios de Margaret Hills, niñera de su abuela Esperanza, junto con las claves
que le permiten desenredar un turbio asunto de familia que cambiará su vida
para siempre.
Sirenas en la niebla es una novela épica en la que el lirismo está presente y
por cuyas páginas veremos desfilar una pléyade de personajes que nos atraparán
por su hondura y que se desenvuelven en lugares tan evocadores como la Inglaterra victoriana, la Grecia agreste de
principios del siglo XX o la efervescencia de una ciudad que vive el esplendor
de «la fiebre de la plata». Una historia de emociones encontradas, de
sentimientos candentes, de «amor constante más allá de la muerte».
MIS IMPRESIONES
Encuentro muy complicado hacer una reseña de esta novela
porque en cada una de sus páginas es palpable la gran tarea de documentación
y el descomunal trabajo que ha realizado la autora para escribirla. Es una obra
llena de simbolismo y compleja estructura que me ha tenido enganchada
desde la primera línea hasta la última. Ya cuando ví que, antes de
empezar con la narración propiamente dicha, Ana María incluía un pasaje
dedicado al movimiento prerrafaelista y al autor James Philippe Hunter, sabía
que me iba a encantar. Y es que yo soy una enamorada de estos artistas. Uno de
mis cuadros favoritos es “Ofelia” de Millais, el cual, por cierto, sale
nombrado en la novela muchas veces, para mi alegría:
(Imagen extraída de la Wikipedia)
El libro está dividido en tres partes principales
y diversos capítulos que se podrían resumir básicamente en: “1992” (introducción de la
historia y los personajes principales), “los Diarios de Margaret” y “1993” (viaje a Grecia y
desenlace).
La mayor parte de la historia está narrada por Elena, la
protagonista, que es quien lleva el
hilo conductor, pero también es destacable la alternancia con el punto de vista
de Margaret (en sus diarios) y el estilo epistolar, aparte de una abundancia de
diálogos y de descripciones (que en ocasiones pueden hacerse un pelín largas,
pero que vale la pena leerlas).
Elena es una
mujer de 32 años que está intentando sobreponerse a un divorcio y a su tóxico
matrimonio de 10 años. Cuando empieza la obra, estamos delante de una persona
deprimida, sin ilusiones ni auto-estima, llena de pesadillas, insomnio y
ansiedad. La medicación es su gran aliada, así como la casa familiar de Los
Arenales, a la que vuelve para reconstruir su vida. Ha retomado la carrera de
Historia del Arte, hecho que le permite toparse prácticamente por casualidad
con el libro Epígonos del Movimiento
Prerrafaelista europeo, que marcará el principio de la búsqueda de la vida
y obras del pintor Hunter.
Paralelamente, sus padres ponen a la venta el viejo palacete de Villa Mercurio, que fue
edificado por el tatarabuelo de Elena a las afueras de Mirabilia. A modo de
recuerdo, le entregan a su hija unas cajitas donde han recogido objetos de la
mansión que le pueden interesar: los libros de cuentos de cuando era niña;
otros relacionados con las prácticas de adivinanza y videncia de su bisabuela
Renée y unos diarios escritos en inglés de una joven llamada Margaret, que
fue niñera de su abuela Esperanza. Pronto descubre que esta chica y el
pintor prerrafaelista mantuvieron una romántica relación y decide contactar con
César Pérez de Castro, catedrático de arte de la universidad donde cursa sus
estudios, para empezar a investigar a este pintor y la posible relación con Margaret
y su familia.
Elena y César, mientras visitan Villa Mercurio a la
búsqueda de más pistas, encuentran un gabinete secreto que les conduce al
descubrimiento del cuadro “Flower Passion” de Hunter, del cual sólo
quedaba una fotografía como testimonio y las palabras que le dedicó su mentor,
Waterhouse, a principios del siglo XX.
Y de la trama principal no quiero desvelaros nada más
para que la vayáis descubriendo vosotros mismos a modo de novela de detectives. ;)
Una parte sumamente importante del libro y que me ha
cautivado totalmente ha sido la lectura de los “Diarios de Margaret”. Me
he enamorado de este personaje, de su fuerza, su decisión, su independencia,
su rebeldía; de sus ganas de cambiar el status quo, la frivolidad y el clasismo
impuestos a base de años de dominio de la hipocresía social y el patriarquismo
(tenemos que pensar en la época victoriana). Su historia es maravillosa,
a la par que triste porque la autora ha conseguido una cercanía tal entre el
lector y el personaje que realmente he vivido y sentido a través de Margaret y
me he hecho mía su historia. Además, la reconstrucción paulatina que César y Elena
hacen de la vida de la joven, tendrá mucho que ver con la recuperación de la
identidad de la protagonista y del cambio radical que se produce en ella:
al final del viaje (tanto físico como interior) Elena se perfila como una
persona nueva, serena, segura, estable y madura ya que ha descubierto sus
orígenes y esta circunstancia le da una fuerza espectacular para volver a encauzar su
vida.
También es de
destacar las alusiones que van apareciendo a lo largo del libro a los
personajes de Jeckyll y Hyde, a las hermanas Brontë, a Jane Austen, a Christina
Rossetti y la incursión a otros temas como la homosexualidad (personificado en Richard,
el amigo de Margaret) o la prostitución femenina como forma de libertad (de la
mano de Fátima, otro personaje crucial).
¿Y qué más puedo deciros que no intuyáis ya? Que es una
obra de la que he disfrutado enormemente y que recomiendo sin lugar a
dudas; que la última parte del libro es absolutamente maravillosa, que se lee
en un suspiro, que no para de regalarnos sorpresas y desenlaces acompañados
de lágrimas; que mis personajes favoritos son Margaret y Elena, como
no podía ser de otra manera, y que he quedado hechizada con la lucha
infatigable que mantiene Margaret por un amor que, desde el principio, se
erigió a contracorriente.
Si queréis saber un poco más, os animo a leer este artículo escrito por la misma autora sobre el simbolismo de la portada de la
obra. Es magnífico.
Muchas gracias por leerme siempre. :)
NOTA:
Muchísimas gracias y un abrazo enorme a la Editorial Tombooktu
por el envío de este ejemplar y por la confianza depositada de nuevo en mí.
Desde luego, publicáis historias maravillosas. :D