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dijous, 13 d’octubre del 2016

Mensajes desde el lago, de Mercedes Pinto




Autora: Mercedes Pinto Maldonado
Formato: Versión Kindle
Longitud de impresión: 274
Editor: Amazon Publishing (27 de septiembre de 2016)
Idioma: Español
ASIN: B01GFMNT72


Resumen

En la esperada segunda parte de Cartas a una extraña, Berta regresa a Londres para recuperar su vida, sobrecogida aún por lo sucedido tras la muerte de su madre.

Ahora no solo sabe quiénes eran en realidad su madre, su hermana y su querida tata, sino que también ha descubierto que tiene una sobrina de nueve años y conocido las mieles de un amor imposible plasmado en las cartas de un desconocido, un pintor misterioso que vive junto a un lago en Estados Unidos y al que finalmente pudo ver por un instante en París.

Berta no tardará en darse cuenta de que su rutina londinense ha perdido todo sentido, no puede olvidar al pintor ni a la sobrina que ha dejado atrás; en España aún le quedan tareas por concluir. Es entonces cuando decide regresar de nuevo y empezar de cero para recuperar el tiempo perdido y sanar las heridas que aún siguen abiertas. Pero el peligro que la persiguió en el pasado vuelve a acechar sus pasos a la espera de dar el zarpazo definitivo.


MI OPINIÓN:

Hoy os voy a hablar de la segunda parte de una bilogía. Todo empezó con Cartas a una extraña (podéis ver mis reseñas aquí y aquí) y Mercedes, a petición de sus lectores, ha querido crear su continuación con Mensajes desde el lago. Si con el primer libro disfruté como una enana, este segundo le ha dado el broche de oro a la magnífica historia de Berta. Pero vamos por partes.

Primero de todo, me gustaría dar las gracias a Laky, Tatty y Albanta por organizar esta lectura conjunta y, sobretodo, a Mercedes, por su generosidad y amabilidad ofreciéndome un ejemplar digital de la obra. La verdad es que lo he dicho muchas veces, pero no me cansaré de repetirlo: hay pocos autores que mimen, valoren y tengan tanto en cuenta a sus lectores como ella. Es un amor.

En la portada del libro, lo primero que nos llama la atención es la poderosa sombra de Berta llenando todo el espacio, mirando al chico del lago. Este chico, que intuímos que no es otro que Saúl, está encima de una barca, remando, y la niebla lo envuelve… Es sencillamente una portada preciosa que guiña un ojo al lector que ya ha vivido la historia de Cartas a una extraña.

La novela se compone de 32 capítulos en el que el tiempo presente y el pasado se van intercalando en cada uno. Así, Berta es la protagonista absoluta de los impares, continuando su historia desde julio del 2014 (justo donde se acabó la novela anterior); y Saúl lo es de los pares, empezando su narración en el 2007.

Nada más empezar encontramos a Berta desubicada, a punto de coger un avión con destino a Londres y muy molesta con Alfonso, el detective, por la información que sale a la luz que le ocultó en su momento. Al estar todo narrado en primera persona, podemos profundizar mejor en sus pensamientos y sentimientos. En la capital británica, conocemos a Mary, su mejor amiga. Y aquí es cuando llega el capítulo 3, que no me ha gustado demasiado. He notado la escritura un poco forzada para poder hacer encajar un resumen de lo ocurrido en el primer libro. Personalmente, hay un diálogo entre las dos chicas que o bien abreviaría o directamente quitaría porque, si te has leído el libro anterior, no hace ninguna falta (y realmente recomiendo encarecidamente la lectura de Cartas a una extraña antes de Mensajes desde el lago.) Se puede volver incluso un poco pesado. Es el único pero que le he encontrado a esta segunda parte y, en comparación a lo mucho que me ha gustado, se queda en nimiedad…

Nuestra protagonista ha vuelto distinta de Madrid a raíz de todos los acontecimientos sufridos. Ya no siente ilusión ni por su querido restaurante:

“Ya no deseo ser la protagonista de mis proyectos. Todo me parece la conquista de una mujer que se volatizó el día que abrió la primera carta de Saúl.”

Y es que ella sigue obsesionada con el pintor (obsesión que a veces no he terminado de entender del todo pero que encuentro sumamente romántica). No puede dejar de pensar en él. Y de repente, ya desde el principio, vuelven las persecuciones, los misterios, las intrigas y los peligros para Berta. Cuando el cuadro que le regaló Saúl en la exposición aparece acuchillado, nuestra chica se nos presenta cansada, desolada, aterrada y terriblemente preocupada. Suerte que esta vez tiene a Mary a su lado, a Alfonso (que se ha convertido en un gran amigo y protector) y al gatito Aris, que vuelve a tener su pequeño protagonismo en esta segunda parte. Vivimos una huída frenética a Cornualles, después a Madrid… hasta que desaparece Alfonso. Conocemos por fin a la pérfida Yolanda, la horrible hermana de Berta, que se aparece ante el lector como un personaje odioso a más no poder. En medio de interrogaciones policiales (Berta se ha vuelto sospechosa), aparece Alfonso sano y salvo pero con una horrible noticia: Saúl ha muerto y nuestra protagonista se queda devastada.

A partir de este momento ya no quiero contar nada más de la trama principal. Sólo pido que os fijéis en un personaje que vuelve a aparecer en esta segunda parte de la bilogía y que poco a poco irá cogiendo más y más fuerza: se trata de Teresita, la hija de Yolanda. Se convertirá en un personaje muy importante del libro y muy querido por todos.

Pero mientras tanto, ¿qué ha sido de la historia de Saúl desde el 2007? En esta novela, su narración, también en primera persona como la de Berta, se vuelve totalmente intimista y muy cercana y llegamos a conocerle muy bien. Saúl continúa escribiendo, pero ya no lo hace en cartas, sino en una libreta. Al principio del capítulo 2, vemos a un personaje desengañado, triste y apático. Y es que no es para menos, con todas las cosas que le están pasando: Dylan, su mejor amigo, ha muerto en un accidente de tráfico; retoma su relación con Nadia, que se convierte en un infierno sobre la tierra; y como consecuencia de diversos motivos, acaba viviendo en la calle, siendo un “homeless”.
En esta etapa de su vida, es fundamental la ayuda y el apoyo que recibe de su amigo Levi y posteriormente de su marchante y figura paterna Martin. Le acompañamos en la dureza de la supervivencia, en la enfermedad, pero también en la amistad y la lealtad de sus compañeros, que están en las mismas circunstancias que él.

Me gustaría destacar que toda esta etapa está explicada por la autora con un respeto y mimo absolutos que me han puesto la piel de gallina en muchos momentos. Me ha encantado la importancia del arte y la sensibilidad que les ha otorgado a estas personas que no tienen un techo sobre el que cobijarse. He vivido con Saúl la angustia de sentirse siempre perseguido, de tener que estar siempre escondiendo su verdadera identidad…

“No se puede poner límites a la amistad ni puertas a la inspiración. No hay afecto más sincero que el que se tiene por un amigo, ni obra más hermosa que la que nace en libertad.” (Canción de Levi para Saúl)

“Pintaba para no morir o, mejor dicho, sobreviví porque la pintura no me permitió morir.” (Saúl)

Los escritos de nuestro artista llegan hasta el día de la exposición de París… Por fin sabemos qué sintió al saber que había alguien que después de tantos años había leído y contestado sus cartas, apoyándole y creyendo en su inocencia. Por fin sabemos qué sintió al conocer a Berta… :D

Y bueno, paro aquí porque me está saliendo una reseña muy larga. Y es que es lo que pasa cuando un libro te gusta (y te llena) tanto. En resumen: Mensajes desde el lago es una digna sucesora de Cartas a una extraña, con una maravillosa pluma, preciosamente escrita, que desprende amor por sus personajes desde la primera hasta la última página. Conseguimos conectar de una manera brutal con Berta y Saúl. Se devora en tres momentos. Y el final es espectacular: he acabado llorando a lágrima viva. Lo he definido como “catarsis lectora”. Para mí, ha rozado la perfección.
Sólo me falta añadir que, Mercedes, yo también quiero ir al Lago Crescent. ;)

¡Muchas gracias por leerme y un beso gigante!


divendres, 30 de setembre del 2016

Cartas a una extraña (Parte 1), de Mercedes Pinto Maldonado




Autor: Mercedes Pinto Maldonado
Editor: Amazon Publishing (26 de julio de 2016)
Núm. Págs.: 334
ISBN-10: 1503937496
ISBN-13: 978-1503937499

Resumen

A la muerte de su madre, Berta regresa a la casa familiar de la que se marchó huyendo de esa mujer oscura y controladora que convirtió su infancia en un infierno. Convencida de que su actual vida de éxito en Londres será escudo suficiente contra las trampas del pasado, decide explorar lo que alberga la vieja mansión y los restos de la vida de su madre, hasta que oculto en el desván encontrará un puñado de cartas que no solo pondrá al descubierto el último engaño familiar, sino que también le abrirá las puertas del amor y la sumergirá en una peligrosa trama que acabará por poner en riesgo su propia vida.

Nueva edición: La edición actual de Cartas a una extraña, publicada el 26 de julio de 2016, incluye revisión editorial.


Mi opinión

El año pasado por estas fechas participé en la Lectura Conjunta de este maravilloso título, que había sido finalista del Concurso Indie 2015. Y ahora, gracias a mis queridas Mercedes Pinto y Laky (del blog Libros que hay que leer) he tenido el placer de volver a disfrutarla en una edición revisada y corregida. ¿Y qué voy a deciros? Que esta segunda lectura la he disfrutado más si cabe que la primera, y éso es decir mucho. :D


Como ya la reseñé la vez anterior (ver mi reseña aquí), no quiero repetirme señalando los mismos puntos que me encantaron hace un año, así que lo que haré será comentar lo que más me ha llamado la atención en esta relectura.


La novela está dividida en 21 capítulos que siguen un orden lineal cronológicamente hablado: del 11 al 30 de junio, correspondiendo cada capitulo a un día entero en la vida de nuestra protagonista. Al mismo tiempo, y a medida que Berta va leyendo las cartas del joven pintor (Saúl), podemos encontrarnos con algunas reproducciones de las mismas, dato que le añade un carácter intimista a la obra. Estamos rodeados de misterio, de suspense y de acción desde el principio hasta el final. Con Berta, vivimos desapariciones, posibles asesinatos, investigaciones y revelaciones. Tal es el poder narrativo de Mercedes, ya que desde la primera línea el lector se encuentra inmerso en las preocupaciones y tensiones de la muchacha de una manera totalmente real y versemblante.


He vuelto a sentir la fuerza de los personajes de Berta y doña Alberta; he acompañado a la entrañable Teresa, la maravillosa tata de la protagonista, “su única luz y verdad entre tanta mentira” durante su infancia; he revivido las confidencias de Saúl y su anhelo por el amor; he visto despertar paulatinamente el enamoramiento de Berta por el especial muchacho... Hay que decir que Mercedes, a petición de sus lectores, ha cambiado el final (entre otras cosas), y que me gusta mucho más que el anterior. Ya estoy esperando con ansia la continuación de la novela con Mensajes desde el lago, la segunda parte del libro. :D


Pero si de verdad hay una característica que me ha vuelto a mantener enganchada a las páginas del libro y me ha vuelto a sorprender gratamente ha sido la construcción que Mercedes hace del personaje de Alberta, de cómo lo siente su hija y de la evolución que ésta última experimenta a lo largo de la obra.


Es impresionante cómo la presencia de doña Alberta, ya muerta, se deja sentir en la casa de la fallecida y oprime a su hija de tal modo que la hace revivir su desgraciada infancia y a perder, por momentos, otra vez la fe en sí misma. Con pasajes como los siguientes la piel se me ha puesto de gallina:


“Ningún niño debería conocer la soledad hasta estar preparado para buscarla consciente y voluntariamente, y abrazarla con felicidad al no encontrarla.”

“(...) estaba aterrorizada: más allá de la puerta de mi dormitorio el alma de Alberta campaba a sus anchas por su reino, esperándome en cada objeto, en cada rincón, en el mismo aire infectado de su perfume.”

“Se me erizó el vello de todo el cuerpo, como nunca antes, mientras un fuerte escalofrío me recorría desde los pies a las sienes. El ambiente comenzó a perder temperatura y me quedé helada. (...) Supe que estaba allí, observándome. El aire se tornó denso, irrespirable, como si todo el espacio que me rodeaba fuese su misma alma en pena.”


Cada vez que Berta “empieza” a sentir a su madre, lo hace mediante el olfato, ya que “en el olor reside la misma esencia del alma humana”. No me digáis que no os provoca escalofríos. Yo sólo de pensar que la Berta niña hubo de soportar a una madre egoísta, fría, absolutamente indiferente al dolor ajeno, oscura, soberbia, siniestra e incapaz de querer ni tan siquiera a sus hijas, se me encoge el corazón. Berta ha crecido con una inseguridad y pánico a la equivocación provocados por la falta de afecto de su madre tan grandes que no es de extrañar que en cuanto se hiciera lo suficientemente mayor se escapara de aquel infierno para encontrarse a sí misma en un proceso largo, doloroso y difícil pero que realmente le ha valido la pena. Y ya no voy a contaros nada más porque la historia de Berta tenéis que descubrirla y sobretodo sentirla vosotr@s mismos. Y si no conocéis a la autora, no puedo más que recomendaros su maravillosa prosa.


Muchas gracias por leerme y estar siempre allí, y hoy me gustaría dar un “gracias” especial a Mercedes y Laky por haber vuelto a confiar en mí. Así da gusto leer, reseñar e intentar que este pequeño blog crezca día a día. Un beso enorme. :D



divendres, 7 d’agost del 2015

Cartas a una extraña, de Mercedes Pinto





Título: Cartas a una extraña
Autora: Mercedes Pinto Maldonado
Editorial: Auto editado
Fecha publicación: Junio 2015
Nº de páginas: 349, según lector
ASIN: B010ZHTJXG
Género: Intriga, romántica


SINOPSIS (extraída del blog de la autora) 

     Berta regresa a la casa familiar, donde nunca deseó volver, para hacerse cargo de la herencia de su madre, una mujer oscura y controladora que convirtió su infancia en un infierno. Asediada por los recuerdos, decide liberarse de los fantasmas del pasado desenredando la madeja de engaños de doña Alberta y su primogénita y devolviendo la libertad a su última víctima, cuyas cartas sin abrir, ocultas en el desván hasta que da con ellas, le llegan al corazón. Pero hay quienes no se alegran de la decisión de Berta y pronto se ve inmersa en un camino de trampas que puede hacer peligrar su vida.



MI OPINIÓN

     Berta es una joven madrileña de 34 años que, después de vivir los últimos 15 en Londres, vuelve a casa por obligación: su madre ha muerto y tiene que hacerse cargo de la herencia y otros asuntos legales.

Hasta aquí, todo parece normal: una joven que ha emigrado a Londres para buscarse la vida, han pasado los años y su madre ha muerto, tiene que regresar a Madrid y el lector se prepara para encontrar tristeza, duelo, recuerdos... Pero nada más lejos de la realidad: la infancia de Berta fue un infierno a causa de su madre y su hermana mayor y la autora hace un magnífico trabajo transmitiéndonos la angustia y el terror que vivió la pequeña Berta y todos los sentimientos y sensaciones que la envuelven al regresar al hogar de su infancia.

Berta nos presenta a su madre como una persona egoísta (“nunca se preocupó de nada que no fuera ella misma"), subyugadora, altiva, inmodesta, presuntuosa, orgullosa, endiosada, mentirosa, oscura, totalmente desarraigada del amor de sus hijas, indiferente al dolor ajeno, incapaz de amar... En sus palabras, llevaba una vida “vacía y oscura”. No puedo ni imaginarme lo duro que tendría que ser pasar una infancia así.

Aún estando muerta, la presencia de Doña Alberta se hacía tan palpable que he tenido que dejar la lectura de lado por unas horas ya que ha habido muchos pasajes en los que la narración me ha puesto los pelos de punta: “... un fuerte escalofrío me recorría desde los pies a las sienes. El ambiente comenzó a perder temperatura. Me quedé helada. (...) Supe que estaba allí, observándome.”

Berta relaciona la presencia muerta de su madre especialmente con el olor que desprendía cuando estaba viva: “En el olor reside la misma esencia del alma humana y no hay manera de cerrarle... tiene la capacidad de abrir las puertas del inconsciente, desde las que se cuelan las escenas más amables y las más dolorosas”. Este olor la envuelve, la llena de pavor, le hace perder el sentido literalmente. La oscura presencia de su madre proyecta una sombra inmensa y tenebrosa a su alrededor. Y cuantos más días tiene que pasar en esa casa, más fuerza coge su siniestro espíritu, que va atrapando al de Berta sin remedio.

Lo único bueno que la protagonista recuerda de su infancia es Teresa, una señora que ha trabajado en la casa 40 años y a la que considera su verdadera madre, ya que fue la única que le dio ternura, cariño, afecto y entrega. Pero a medida que pasan las páginas y avanzan los acontecimientos, también vemos que comienza a dudar de ella.

Poco a poco, vamos entrando en la historia que envuelve a Berta: sabemos que los lazos familiares son extraños e inexistentes, ya que lleva 15 años sin hablar con su hermana (a la que califica de maquiavélica, fría y egoísta) y que la relación con su padre es nula; que hay un halo de misterio e intriga que envuelve a su familia por hechos del pasado; que regenta un famoso restaurante en Londres (Berta´s Oven); que realmente Berta sólo ha podido ser feliz y ella misma en la ciudad londinense; que tiene que contratar a un detective privado para esclarecer la historia que hay detrás de la casa y de las amenazas que recibe...

Un día, revisando las pertenencias de la casa antes de venderla, descubre unas antiguas cartas que un tal Saúl le escribió a su hermana Yolanda pero que ésta no llegó a leer nunca. El joven tuvo que exiliarse a Estados Unidos porque le culparon de la muerte del marido de Yolanda, por ser su amante. Poco a poco, mientras las va leyendo, Berta entra en un mundo de sueño paralelo con este joven pintor de alma sensible hasta tal punto que se enamora perdidamente de él. En su fantasía, se permite la licencia de creer que la destinataria final de sus cartas es ella, ya que su hermana nunca llegó a abrirlas y no es digna del amor de Saúl: “El verdadero amor estaba conociéndolo a través de las cartas de un desconocido, aunque no estuviese dirigido a mí.”; “lo que Saúl no podía imaginar era que sus letras pudieran enamorar a una mujer que vivía en el futuro.”

Mercedes capta nuestra atención desde las primeras páginas con esta historia de suspense y misterio pero con dos grandes historias de amor de base. Con un lenguaje sencillo y directo y una narración precisa donde combina la tercera persona con la primera hace que el lector entre de lleno en los pensamientos y sentimientos de la protagonista y en las diferentes subtramas. Reúne amor, suspense, intriga y una acción trepidante en una historia actual que además nos traslada a lugares como Madrid, Londres, París y Seattle.

Si queréis saber qué relación tiene París con la historia, de dónde sale el título de la novela o cómo se esclarecen todos los líos familiares con la justicia no podéis dejar de leer esta obra.

El final me ha emocionado. Aunque muchos asuntos se resuelven, hay otros que quedan en el aire, así que esta novela pide una segunda parte a gritos. Mercedes: ¡necesitamos saber qué pasará con Saúl y Berta! ;) Las últimas líneas destilan esperanza en el futuro y mucha ilusión por vivirlo. 


Textos:

“Cuando el agua brota a nuestros ojos sin la posibilidad de que alguien se apiade de nosotros, es porque, sencillamente, no podemos más.”

“Desde que tengo uso de razón he intentado comprender por qué nunca me arropaste antes de dormir ni me anudaste la bufanda los días de frío cuando salía para el colegio. Recuerdo los años en los que noche tras noche cerraba muy fuerte los ojos creyendo que así se cumpliría mi sueño y vendrías a besarme. A veces sentía como si cayera sobre mi frente un suave pétalo de flor, entonces apretaba más fuerte aún los párpados, hasta que me dolían, no fuera que se me abrieran sin querer y comprobase que era una sensación irreal provocada por las ganas o viese el pañuelito estampado de Teresa una vez más. Porque yo quería que el beso fuese tuyo. Delegaste absolutamente todas tus tareas de madre, incluso la de besar.”


¿Qué os ha parecido mi reseña de hoy? ¿Conocéis la obra de Mercedes? ¿Tenéis ganas de leer Cartas a una Extraña?


  • Muchas gracias a Mercedes por hacerme llegar su novela. Ha sido un placer leerte y reseñarte.

  • Muchas gracias a Tatty, Laky y Albanta por haber organizado esta lectura conjunta. Sois estupendas. :D


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