¡Hola a tod@s!
Hoy me desmarco de mi tono habitual porque me apetece muchísimo hablaros
sobre una de mis series favoritas: El Ministerio del Tiempo. Es
impresionante lo que han conseguido los hermanos Olivares con ella:
enganchar (a pesar de lo que digan los límites de audiencia) a miles de #ministéricos
que no se pierden ni un capítulo de las aventuras de estos peculiares
funcionarios y luego dan la tabarra como nadie en las redes sociales. Oé.
Tramas históricas
bien resueltas, humor inteligente, ironía sagaz, personajes entrañables,
actores impecablemente elegidos, diálogos brillantes, originalidad a mansalva... Todo ello dirigido a un público que se
niega a sentarse delante del televisor para adormecerse sin pensar demasiado,
porque ya era hora que a los espectadores también se nos considerara listos y
capaces de seguir el hilo a este tipo de ficción. Otro oé.
A grandes rasgos,
el argumento de la serie es el siguiente:
El Ministerio del
Tiempo es una institución gubernamental secreta que depende directamente de las
altas esferas del gobierno español. Sólo un número exclusivo de personas saben
de él. Su objetivo es detectar e impedir que cualquier intruso del pasado
llegue a nuestro presente —o viceversa— con el fin de cambiar la historia para
su propio beneficio. El paso hacia otras épocas se realiza a través de unas
puertas utilizadas por los funcionarios integrantes de las patrullas del
ministerio.
¿Cuándo empecé yo
a seguir El Ministerio del Tiempo?
Sinceramente, desde
el primer capítulo. Como buena fan de la serie Isabel que soy, no
quise perderles la pista a los hermanos Olivares. Y, si además, uno de los
protagonistas era Rodolfo Sancho, ¿cómo no iba a verla? Y me enganchó.
Totalmente. Y desde el principio. Me hizo descubrir a talentos como el de Aura
Garrido (Amelia) y redescubrir a Nacho Fresneda (Alonso de Entrerríos-
¡qué bien actúa este hombre!), Jaime Blanch (Salvador), Juan Gea (Ernesto),
Cayetana Guillén Cuervo (Irene) o Francesca Piñón (Angustias) entre otros.
¿Y sabéis otro
punto bueno de esta serie? Que uno de sus creadores, Javier Olivares
(por desgracia Pablo se fue demasiado pronto), mima muchísimo a sus seguidores
y es muy activo en redes sociales, “facebookeando”, “twitteando” y
“retwitteando”, respondiendo, preguntando y lo que haga falta. Oé (y ya no
sé cuántos oés llevo).
Cada lunes a
partir de las 22:15 pido silencio en mi casa, que me dejen sola en el comedor
(quiero mucho a mis hombres y ellos lo saben, pero esa hora es sagrada) y me
pierdo en otro capitulazo de esta magnífica ficción. Ya he compartido muchos
ratos con Velázquez, Picasso, Isabel la Católica, Lope de Vega, el Cid
Campeador, el Lazarillo de Tormes, Dalí, García Lorca (Federico me emocionó
sobremanera)... Y aún hay veces que me asombra que una cosa tan bien hecha sea
de este país. Y otro oé por sus creadores.
Gracias por hacernos disfrutar tanto y por
habernos devuelto la fe en nuestras producciones.
Va por vosotros,
Javier, Pablo y todo el equipo del “Ministerio del Tiempo”.
(Si queréis saber
más sobre la serie, os recomiendo esta entrevista que Vaya tele le hizo a Javier
Olivares dos semanas después del estreno de la primera temporada.
Personalmente, me encanta. Y, por supuesto, la impresionante web oficial que Rtve ha creado.)
¡Gracias por
leerme!:D
* Nota: fotografías
extraídas de la web de Rtve



