Título: En un rincón del alma
Autora: Antonia J. Corrales
Editorial: Ediciones B para el sello B de Bolsillo
Páginas: 208
ISBN: 978-84-9872-986-3
SINOPSIS
Cuando goza de lo que para muchas personas
sería una situación privilegiada (buen estatus económico y social, hijos
mayores e independientes), Jimena, se siente más sola que nunca.
Su vida ha pasado como un destello de luz ante sus ojos, sin
darle tiempo a vivir, a sentir o ser la persona que en realidad es. Es entonces
cuando toma consciencia de que es una desconocida para los suyos, que ha pasado
lo mejor de su vida viviendo la vida de los que amaba, sin vivir la suya propia.
La infidelidad de su marido, la pérdida de una de sus amigas
y la «marcha» de su amante, la llevarán a replantearse muchos valores e ideales
y retomar las riendas de su presente.
SOBRE LA AUTORA
Antonia
J. Corrales, tras años ejerciendo su profesión —administración y dirección de
empresas— decidió dedicarse de lleno a su pasión: el mundo de las letras y la
escritura. Desde entonces ha trabajado como correctora, columnista en
periódicos locales, articulista en revistas culturales, entrevistadora en publicaciones
científicas y jurado en certámenes literarios. Es autora de las novelas Epitafio de un asesino (2005), La décima clave (2008) y En un rincón del
alma (2011).
MIS IMPRESIONES
La
lectura de En un rincón del alma me llevó dos días. Pero, para poder
escribir la reseña, al ser tantos los sentimientos y las emociones que esta
novela despertó en mí, he tenido que esperar unos cuantos más.
Es un libro dividido en un prólogo, 39
capítulos y un epílogo, todos ellos muy cortos pero muy profundos.
La trama, aunque está repleta de flashbacks y saltos temporales y al
principio puede parecer algo confusa, está muy bien hilvanada. Y al
final del relato, entendemos el porqué de todo...
Jimena, la protagonista, un ser
extremadamente sensible y dotada de una percepción especial, explica su
historia ya no al lector, sino a su madre, Felipa. Y lo hace en primera persona
y de manera básicamente epistolar. Le transmite lo desdichada que fue en
su infancia al sentirse prácticamente ignorada e invisible por ella; cómo el
supuesto cuento de hadas que se inició al conocer a su marido, Carlos, ha
acabado en una monotonía donde se siente más criada que esposa,
prácticamente parte del mobiliario; de qué manera siempre ha antepuesto las
necesidades de sus seres más queridos (incluidos sus dos hijos) a las suyas
propias, sintiéndose siempre tan infeliz y frustrada, tan desvinculada
del resto de los mortales, hasta el momento en que, cansada de todo y de todos,
ha dicho basta y ha decidido ser la “protagonista” de su vida:
“Sentí la necesidad imperiosa de ser la protagonista,
la primera actriz de una película basada en la realidad. Cerré la página final
de mi historia de ficción, una historia que había durado demasiados años,
tantos que el príncipe era casi un abuelo, y escribí el final del cuento: “Colorín,
colorado, la princesa se ha fugado.”” (pág. 32)
Ha cortado con su vida y se ha ido a Egipto
para cumplir una promesa que le hizo a su amiga Sheela, sí, pero también por y
para ella misma. Jimena se decide a escribir este diario personal
mientras dura su viaje a esta maravillosa tierra, de la cual también soy una
enamorada. Es como si, palabra tas palabra, línea tras línea, soltara el lastre
emocional que la ha tenido sujeta todos estos años y, por fin, pudiera ser
libre y encontrar su lugar en el mundo dándose incluso el capricho de volver a
encontrar el amor y reencontrarse como artista. Son tantas las emociones
que me ha despertado su relato que, aún ahora, me aparecen lágrimas en los
ojos. Es como si Jimena estuviera continuamente hablándonos al oído,
explicándonos su vida, desnudándonos su alma. No creo que pueda haber un título
más acertado para esta novela.
En este libro la autora trata muchos temas,
como la amistad, el amor, el anhelo de intentar alcanzar nuestros sueños, el
destino, la soledad, la frustración, la muerte, los malos tratos o la
infidelidad. Pero, sin lugar a dudas, me gustaría destacar la importancia
dada al primero. En un momento de su existencia de vital necesidad, Jimena
forma (junto a Sheela y Remedios) un trío al que en los mentideros llaman “las
brujas de Eastwick” por su particular actividad esotérica y su extrema unión.
La amistad entre ellas, a prueba de absolutamente todo, se mantendrá
durante toda la novela, tan sólo el destino, cruel a veces, se encargará de que
no todas lleguen a vivir un final de sueño. (emoticono tristeza) Es por ellas
que entendemos el mensaje de la maravillosa portada, del “paraguas rojo”: un
símbolo de protección y vitalidad, de fuerza, belleza, éxito y amor. La amistad
volverá a ser el ancla de Jimena cuando esté en Egipto, de mano de Raquel, su
casera.
Es una lectura que no puede dejar indiferente
a nadie porque es inevitable sentirse identificado con Jimena en varios de los
episodios que nos narra. Y es que la autora dota a su narración de una franqueza
sorprendente que llena sus líneas de belleza, ausencia, desgarro, dolor, pena y
angustia. La pluma de Antonia es tan buena que no he podido evitar subrayar
muchos párrafos a medida que iba leyendo, por su realismo y profundidad:
“Paulatinamente fui sintiendo que la vida
se me escapaba. Se me iba sin vivirla, sin habitar cada uno de sus instantes,
esos momentos irrepetibles e irrecuperables.” (pág. 67)
“Carlos, como de costumbre, viajaba;
viajaba y viajaba, más que antes, más que nunca. Y yo esperaba; esperaba y
esperaba, más que antes, más que nunca. (...) Caminábamos por el mismo sendero,
pero perseguíamos un destino diferente. Yo viajaba sola.” (pág. 109)
“El verdadero problema fue que llegó un
momento en el que ya no quería ni necesitaba ser nada en su vida. Me había
cansado de aguantar, de luchar, de buscar un instante único entre los dos que
me emocionara, que le emocionase.” (pág. 147)
En resumen: es una novela
que no os podéis perder. En unos días, retomaré la historia con Mujeres de
agua. Tengo curiosidad por saber si Antonia volverá a zarandearme por
dentro con su preciosa prosa.
Un beso y muchas gracias por leerme.
P.D.: Muchísimas gracias a mi
querida Laky de “Libros que hay que leer” por apostar por mí y darme a conocer esta maravillosa obra y a la editorial (Ediciones
B) por el envío de los ejemplares.