Título: Sobre
Grace
Autor: Anthony
Doerr
Sello: SUMA,
04/2016
ISBN:
9788483658970
SINOPSIS
Desde su niñez en Alaska, David Winkler ha vivido obsesionado por la nieve.
Además, David tiene un don: a veces puede ver cosas antes de que ocurran. Sus
premoniciones le permiten saber que un vecino será atropellado por el autobús o
que se enamorará de una mujer en un supermercado. Pero cuando David sueña que
su hija se va a ahogar en una inundación sin que él pueda salvarla, toda su
vida se desmorona. Huir de su familia, de su casa y de su propio futuro parece
el único modo de negar el sueño que lo atormenta.
Solo, sin medios y
sin saber si su hija ha sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo,
David tendrá que comenzar una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse
a la decisión de buscar a las personas que dejó atrás.
Haciendo uso de
una prosa luminosa, Doerr ha creado una inolvidable novela sobre el poder del
amor y la belleza de la naturaleza, y sobre los pequeños milagros que
transforman nuestras vidas.
MIS IMPRESIONES
La primera vez que oí hablar de Anthony Doerr fue cuando ganó el Premio
Pulitzer de Ficción 2015 con La luz que no puedes ver, así que
cuando tuve la oportunidad de leer Sobre Grace en la Lectura Conjunta
que organizaron mis queridas Albanta y Laky, no me lo pensé dos veces.
Participé y tuve la suerte de ganar uno de los ejemplares amablemente cedidos
por la editorial.
Sobre Grace es la primera novela de Anthony Doerr y fue publicada una
década antes de la obra que le dio la fama mundial. Considero que este punto es
fundamental de cara a entender la obra que nos vamos a encontrar. Yo no lo hice
así y me enfrenté a su lectura con unas expectativas quizás demasiado altas.
Sobre Grace tiene tres partes claramente
diferenciadas (ahora haré un poco de spoiler, pero intentaré que sea leve).
Después de un prólogo en el que el personaje de David nos es presentado ya con
59 años, la primera parte empieza décadas antes explicando la vida del
protagonista: es hidrólogo (estudia la ciencia del agua) y un ser
solitario que un día sueña con una chica a la que se le cae una revista en
una tienda. Esta escena sucede en la vida real y, desde ese momento, no para de
perseguirla hasta que consigue fugarse con ella, ya embarazada, desde Anchorage
hasta Ohio. Sandy, que así se llama ella, parece estar atrapada en un matrimonio
aparentemente aburrido y en un monótono trabajo en un banco. Estas parecen ser
las únicas explicaciones que nos da el autor para que “entendamos” el motivo
por el cual se fuga con David. A medida que vamos leyendo, sabemos que el sueño
premonitorio del protagonista con su chica no ha sido el único que ha
tenido: en el pasado los ha sufrido, y algunos de ellos con resultados
horribles, como aquel que tuvo cuando era pequeño y predijo (y luego lo vivió
como espectador en primera fila) que un hombre sería atropellado violentamente
por un autobús. El próximo incidente relacionado con estos sueños premonitorios
marcará toda la novela y hará que David huya despavorido ante el temor de
perder a su hija, Grace, y llegue, desorientado y sin papeles, a la isla
caribeña de San Vicente.
En este punto
empieza la segunda parte del libro: conocemos a la pareja de chilenos
refugiados que acogen a David; la relación tan especial que surge con la hija
de ambos, Naaliyah (que en muchos aspectos actúa a mi entender como una
sustituta de Grace en la conciencia y comportamiento del protagonista); el
intento de saber qué ha sido de su familia, especialmente de su hija... Esta
parte se me ha hecho lenta, a ratos de lectura pesada. De repente, pasan unos
20 años y David vuelve a tener esos terribles sueños, y esta vez afectan a
Naaliyah. Lo que aquí ocurre introduce la tercera parte de la novela,
donde vemos al protagonista (¡por fin!) decidido a saber qué le ocurrió
realmente a su hija y, para ello, volviendo a los EE.UU. y finalmente a Alaska.
Lo que suceda a partir de este punto tendréis que descubrirlo por vosotr@s
mism@s. ;)
Me gustaría
comentar dos aspectos de la obra que considero remarcables: por un lado el personaje
de David y por otro la prosa del autor.
David me ha puesto continuamente en la
situación de no saber qué pensar de él: tan pronto sentía lástima y simpatía
por él como exasperación y disgusto ante su ineptitud social, falta de ambición
y apatía ante la vida. Evidentemente, poseer un “don” como el suyo tiene que
ser la mayoría de veces una maldición (no puedo llegar ni a imaginar si lo
tuviera yo), pero considero terriblemente egoísta actuar como él lo hace en dos
de los puntos clave de su vida: persiguiendo a Sandy aún sabiendo que ésta
estaba casada y “arrancándola” de su vida ya construída con su marido,
ofreciéndole un futuro incierto (en este punto el autor no es demasiado
creíble) y, sobretodo, abandonando después a su mujer y a su hija por el temor
de ver sus pesadillas hechas realidad. ¿Realmente tiene en cuenta alguna vez de
qué manera pueden impactar sus acciones en los demás? Creo que para haber
basado toda la novela en un solo personaje, Anthony Doerr lo hubiera tenido que
construir con una personalidad más fuerte y profunda.
Lo que sí me ha
enamorado, y esto creo que salva la novela, ha sido la magnífica prosa
con la que el autor ha dotado la narración. Ya lo comentaba en Twitter días
atrás, que tenía la sensación de “estar leyendo poesía narrada”,
especialmente en la primera parte, en la que me ha sido extremadamente fácil
dejarme llevar por la belleza de las descripciones relacionadas con la
presencia del agua como, por ejemplo, de las formaciones de cristales de nieve.
La escritura de Doerr me ha parecido excepcional, cautivadora e impresionante.
Así que, en
conclusión, recomendaría Sobre Grace a aquellos lectores que
busquen una prosa preciosista, casi poética, pero no a aquellos que lo que
quieran sea mucha acción o drama intenso.
¡Gracias por estar
siempre ahí!
NOTA: Muchas gracias a Suma de Letras por el
envío del ejemplar y a Laky y Albanta por la magnífica organización de la LC.
